¿Qué es y por qué considerar la gamificación en la gestión de proyectos?

Publicado el 3/11/2020 por Bruno Peláez y Rachel Burger

Gamificación en la gestión de proyectos

Este artículo se publicó por primera vez el 25/06/2019 y se ha actualizado el 03/11/2020

¿Qué es la gamificación en la gestión de proyectos? ¿Cómo se puede relacionar tu trabajo con la diversión que implican los videojuegos? ¿Por qué se habla cada vez más de este concepto en las empresas? 

Videojuegos y gamificación

Como pasa con muchos otros integrantes de mi generación, los videojuegos han formado parte de mi infancia. Desde Age of Empires hasta Zoombinis, comencé a entender lo que significaba la palabra superación a base de niveles y puntuaciones.

La gamificación integra en el entorno laboral la diversión que supone la superación de obstáculos en el ámbito de los videojuegos; en lugar de luchar contra orcos gigantescos, los equipos se reúnen para enfrentarse a un monstruo muy diferente: los proyectos.

El concepto es muy sencillo: emplear un modelo de jugabilidad para crear recompensas en torno a la productividad y a la consecución de objetivos. Los miembros del equipo pueden “subir de nivel” o ganar distintivos en función de su rendimiento. En resumen, el trabajo se empieza a parecer cada vez más a un juego, algo que beneficia a las pymes.

La gestión de proyectos y la gamificación van siempre de la mano; a fin de cuentas, la primera no es más que el fruto de organizar a los miembros de un equipo para conseguir los mejores resultados mientras se sienten satisfechos. El responsable de la gestión de proyectos puede recurrir a la gamificación para establecer un equipo que sea imaginativo, competitivo y apasionado.

La gamificación en la gestión de proyectos funciona

Uno de los problemas de los entornos laborales es cuando los empleados no se involucran de forma activa o no se implican en los proyectos.

Por poner un ejemplo, las imprecisiones que se cometieron a causa de la poca implicación por parte de los empleados ocasionaron serios problemas a la empresa Lawley Insurance en el año 2012 (información en inglés). Los trabajadores no tuvieron el suficiente cuidado a la hora de actualizar el software que utilizaba el equipo de ventas y, como resultado, las predicciones que se generaron eran caóticas y los informes, erróneos. Lawley recurrió a la gamificación en la gestión de proyectos para solucionar el problema. La empresa estableció un reto quincenal para los trabajadores, que podían ganar puntos si actualizaban sus archivos, registraban sus llamadas telefónicas o hacían seguimiento de los clientes potenciales. Según afirma Concur.com (contenido en inglés): “Gracias a la competición, el equipo de ventas generó durante esas dos semanas la misma cifra de actividades que se había contabilizado en los siete meses y medio anteriores”.

Este caso es uno de los muchos que existen, las mecánicas de juego consiguen implicar y motivar a la plantilla de forma eficaz, al tiempo que mantienen y refuerzan ciertos comportamientos de los trabajadores.

Después de todo lo que se ha mencionado, solo queda una duda: ¿Cómo pueden los gestores de proyecto sacar el máximo partido a la gamificación?

Consejos  que hay que tener en cuenta al implementar la gamificación

Es muy peligroso ir solo, así que confía en los consejos que te brindamos.

  1. La diversión que ofrecen los juegos radica, en parte, en el desafío que suponen, pero es cierto que también hay un cierto sentimiento de esperanza que es el que motiva a superar la partida. No se debería crear un juego en el que sea imposible ganar. Crear retos y reglas alcanzables para los miembros del equipo.
  2. Lo ideal sería que cada trabajador tuviera la oportunidad de ganar un premio o El premio. En resumen, si solo uno de los empleados puede ganar cada desafío, es posible que el resto se desanime. Diseña varios premios para que siempre estén motivados por alcanzar alguno.
  3. Durante los juegos hay que fomentar el trabajo en equipo. Las ventajas que supone el verdadero trabajo en equipo en comparación con el trabajo individual o el de un grupo de trabajo se pueden medir y son increíbles y si, además, añadimos la gamificación, se observa cómo la implicación se dispara.
  4. La recurrencia genera un ambiente negativo. Es necesario asegurarse de que los juegos brindan los suficientes retos como para que los usuarios sigan implicándose. La variedad de retos evita que se pierda el interés.
  5. Aun así, la gamificación no es algo que le guste a todo el mundo y no siempre va a funcionar. Como líder y gestor de proyectos, eres tú quien debe averiguar lo que motiva a tu equipo. Si la gamificación no es lo suyo, no temas tener que descartar los juegos. Analiza si los miembros de tu equipo tienen este espíritu de gamificar el trabajo y si no es así debes buscar otros caminos.
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